Cuando un médico anuncia diabetes, esclerosis múltiple o cáncer, la cuestión del costo de los cuidados surge rápidamente. La Seguridad Social ha previsto un dispositivo llamado ALD 30 para cubrir al 100 % los gastos relacionados con ciertas enfermedades graves y crónicas. El principio parece simple, pero la realidad del reembolso presenta varias zonas de sombra que esta guía detalla.
Ticket moderador y ALD: lo que realmente cubre el 100 %
El término “cobertura al 100 %” puede ser confuso. Se refiere al reembolso integral de la base de reembolso de la Seguridad Social, no del precio realmente facturado. La diferencia no es para nada anecdótica.
Concretamente, cuando un especialista aplica un sobrecoste, la parte que excede la tarifa convencional queda a cargo del paciente o de su mutua de salud. El forfait hospitalario, las franquicias médicas y la participación forfaitaria tampoco desaparecen con el estatus ALD.
Tomemos un ejemplo simple. Un paciente en ALD consulta a un cardiólogo en sector 2 que cobra 70 euros por un acto cuya base de reembolso es de 46,70 euros. La Seguridad Social reembolsa 46,70 euros en lugar de la tarifa habitual menos el ticket moderador. La diferencia de más de 20 euros sigue siendo debida. Para encontrar la lista de enfermedades graves en Zone Santé se puede verificar con precisión qué cuidados y exámenes están cubiertos para cada patología.
Según el estudio de la DREES publicado el 7 de octubre de 2026, la exoneración del ticket moderador representó 19,7 mil millones de euros en 2025, es decir, aproximadamente 1 300 euros de reembolso adicional por beneficiario en promedio. Esta cantidad mide el sobrecosto cubierto por la Seguridad Social, no el resto a pagar por el paciente.

Lista de afecciones de larga duración reconocidas por la Seguridad Social
La denominación “ALD 30” es histórica. Originalmente, la lista contaba con 30 patologías. La hipertensión arterial severa ha sido retirada desde entonces, pero el nombre se ha mantenido. Aquí están las afecciones que figuran en esta lista oficial:
- Accidente cerebrovascular invalidante, arteriopatías crónicas con manifestaciones isquémicas, insuficiencia cardíaca grave, trastornos graves del ritmo, cardiopatías valvulares y congénitas graves, enfermedad coronaria
- Diabetes tipo 1 y tipo 2, fibrosis quística, formas graves de afecciones neurológicas y musculares (incluida la miopatía), epilepsia grave, esclerosis múltiple
- Tumores malignos (cánceres), enfermedades crónicas activas del hígado (hepatitis B o C) y cirrosis, déficit inmunitario primario grave, infección por VIH
- Insuficiencia respiratoria crónica grave, enfermedad de Alzheimer y otras demencias, enfermedad de Parkinson, paraplejía
- Hemofilias y afecciones constitucionales de la hemostasia graves, hemoglobinopatías y hemólisis crónicas severas, insuficiencias medulares y otras citopenias crónicas
- Nefropatía crónica grave y síndrome nefrótico primario, enfermedades metabólicas hereditarias que requieren tratamiento prolongado especializado
- Afecciones psiquiátricas de larga duración, espondiloartritis grave, artritis reumatoide evolutiva, rectocolitis hemorrágica y enfermedad de Crohn evolutivas, secuelas de trasplante de órgano, bilharziosis complicada, tuberculosis activa y lepra, vasculitis, lupus y esclerodermia generalizada
Cada patología está asociada a un protocolo de cuidados que detalla los actos y tratamientos exonerados. Solo los cuidados en relación directa con el ALD se benefician del 100 %. Una consulta por una gripe en un paciente en ALD por diabetes sigue el recorrido de reembolso clásico.
ALD exonerante, ALD 31, ALD 32: las distinciones a conocer
¿Sufre de una enfermedad crónica que no figura en esta lista? Existen dos categorías más.
La ALD 31 se refiere a las afecciones graves fuera de lista que requieren un tratamiento prolongado de más de seis meses y una terapéutica costosa. La ALD 32 se aplica a las polipatologías invalidantes: varias enfermedades que, tomadas de forma aislada, no justifican el ALD, pero cuya combinación provoca un estado invalidante.
La distinción entre ALD exonerante y no exonerante también es importante. Una ALD no exonerante da derecho a una baja laboral de más de seis meses, pero no elimina el ticket moderador. El paciente sigue pagando su parte habitual en cada acto.
El papel del médico de cabecera en el reconocimiento
El beneficio del ALD depende de una evaluación médica y administrativa. El médico de cabecera redacta un protocolo de cuidados que detalla el diagnóstico, los tratamientos necesarios y su duración previsible. Este documento se envía al médico asesor de la Seguridad Social para su validación.
El protocolo tiene un límite temporal. Puede cubrir un período de dos a cinco años según la patología. Al expirar, es necesario un renovación. Sin renovación, el paciente pierde la exoneración del ticket moderador.

Medicamentos y ALD: una evolución reciente a tener en cuenta
Un decreto publicado en abril de 2026 ha modificado las reglas de exoneración para ciertos medicamentos. Esta evolución regulatoria afecta a medicamentos comunes en el seguimiento de patologías crónicas. Un paciente en ALD puede recibir, por lo tanto, una factura inesperada en farmacia por un tratamiento que pensaba estaba completamente cubierto.
La complementaria de salud juega entonces todo su papel. Cubre esta diferencia, siempre que el contrato prevea una cobertura de los cuidados relacionados con los ALD. No todos los contratos son iguales en este aspecto.
Papel de la mutua de salud para los pacientes en ALD
Los sobrecostes, el forfait hospitalario y las franquicias médicas representan un resto a cargo concreto. Para un paciente seguido regularmente por varios especialistas en sector 2, esta cantidad puede alcanzar varios cientos de euros al año.
Antes de suscribir o cambiar de mutua, tres aspectos merecen una atención particular:
- El nivel de cobertura de los sobrecostes (opción “responsable” o sobrecomplementaria)
- La cobertura del forfait hospitalario en caso de hospitalización prolongada, frecuente para ciertas ALD
- El reembolso de los dispositivos médicos (prótesis, aparatos) a menudo asociados a las patologías crónicas
El estatus ALD no exime de una complementaria de salud adecuada. El dispositivo cubre el núcleo obligatorio, la mutua cubre lo que la Seguridad Social deja de lado, incluido el resto a cargo de ciertos medicamentos afectados por el decreto de abril de 2026.



